Eureka! si hay tiempo

Una conversación previa al inicio de un proyecto deja entrever inquietudes, miedos, propósitos e ideas que podrían ser más o menos importantes para su desarrollo.

Lamentablemente a menudo estas conversaciones no se registran, son más bien aspiraciones que se pierden en el tiempo y que corren el riesgo de desaparecer en una lista interminable de tareas que no tienen relación directa con el resultado del proyecto.

Toda esa información tan útil se puede recoger en un informe, si previamente se hace un análisis. Pero a menudo esta tarea es pasada por alto o simplemente es ignorada en una lista de prioridades, porque parece que es un tiempo invertido para nada.

Antes de dar una respuesta a la necesidad de un empresa, nos vemos forzados a explorar su pregunta, a descubrir si esa pregunta puede incluso estar bien o mal formulada.

Desde muchos puntos de vista el menosprecio al análisis es fruto de una sociedad saturada por la inmediatez de las respuestas que nos rodean en nuestro día a día, víctimas de la dopamina que nos mantiene alertas ante cualquier cambio.

Cuando se trata de crear, cuando el objetivo es construir, el principal combustible es el análisis previo, ya que puede ofrecernos los que se conoce como “actionable insights”. Este tipo de información es el resultado de unir un hallazgo que exige una recomendación.

Un ejemplo sería… en un proyecto de branding, después de hacer una investigación llegamos a la conclusión que el verdadero problema de una marca no es su imagen, pero sí como se comunica esa información a los clientes (el hallazgo) y como resultado proponemos solventar este problema con una nueva manera de comunicar el branding con diferentes acciones (recomendaciones). De esta manera es mucho más visible para el cliente qué es lo que falla e inmediatamente se establece un plan de choque para resolverlo.

Hay muchas maneras de afrontar un proyecto, pero la práctica nos dice que las prisas solamente favorecen a tu competencia. El golpe bien dado en la oportunidad correcta es la mejor manera de contrarrestar una situación que podría convertirse en crónica y afectar más de un aspecto del proyecto.

Otro asunto a tener en cuenta es que las acciones no necesariamente resuelven el problema inmediatamente y necesita un tiempo de desarrollo. Además algunas acciones recomendadas pueden comportar otros trabajos de investigación o incluso otros análisis extra que no estaban comprendidos en la etapa inicial.

Si es indispensable y el proyecto marca un deadline muy ajustado, prescindir del tiempo para el análisis puede sonar a una buena idea, pero en el momento de la implementación o incluso cuando el proyecto ya está entregado, vendrá la hora de reconocer qué fue a lo que no se puso atención y qué pudo tener una importancia relativa en el resultado del proyecto.

Francisco González E L

Diseñador, curioso, melómano, taciturno, tratando con caprichos a medida y esperando el inminente colapso de la ley de Moore.