Léeme, léeme mucho

La gente no lee. Y no me refiero a novelas e historias inventadas. Me refiero a cualquier cosa. Las razones pueden variar e ir desde falta de interés hasta falta de tiempo. Los lectores natos, los apasionados por las buenas historias y la buena literatura empiezan a escasear en una sociedad en la que todo está digitalizado (¿Por qué una cosa conlleva la otra? No debería), en la que todo son prisas y todo pasa desapercibido.

Más por desgracia que por fortuna, esa escasez lectora tiene consecuencias, no solo en la sabiduría del pueblo y en las profesiones de aquellos que se dedican a escribir por puro gozo y placer. También perjudica a las marcas que constantemente intentan llegar a su público con miles de contenidos, normalmente contenidos menos entretenidos que un cuento lleno de duendes verdes y flores parlantes.

Y yo pregunto, si no leen cuentos llenos de duendes verdes y flores parlantes, ¿Cómo van a leer lo que necesito que lean para que sepan que existo?, ¿Qué escribo para que me miren y piensen ‘wow, que divertido/interesante’?

He aquí unos truquitos muy útiles:

¡MIRA ESO! 

Supongamos que voy andando por la calle, y veo un cartel con un tiesto marrón y amapolas amarillas. La imagen va acompañada de una frase creativa, diferente y graciosa. Probablemente pase de largo, porque un tiesto no me interesa (y menos si es marrón).

En cambio, si veo una foto diferente que capta mi atención (porque es raro ver un caballo dorado con cuernos de toro) me pararé y leeré esa maravillosa frase tan pensada y divertida.

Con esto quiero decir, que la frase de ‘me tiene que entrar por los ojos’ en este contexto se cumple a la perfección.

Al día vemos miles de imágenes, si alguna capta nuestra atención pararemos a mirar, de lo contrario pasaremos de largo.

¡OBJETIVO LOCALIZADO!

Algo a tener muy en cuenta y que es aplicable a todo en la vida es (tambores) marcarse unos objetivos. Cuando sepas qué es lo que quieres o necesitas conseguir, pregúntate ¿Qué tengo que comunicar? ¿A quién tengo que comunicárselo? y ¿Por dónde? Si una de estas preguntas no tiene contestación, antes de ponerte a comunicar, piénsatelo dos veces.

En cuanto respondas a estas cuestiones podrás elaborar una estrategia dirigida a conseguir lo que te hayas propuesto.

¡ADÁPTATE!

Twitter lo hizo bien, en 280 caracteres, ni uno más ni uno menos.

¿Os imagináis si no tuviese límite de palabras? ¿Qué ocurriría? Nos encontraríamos con la vida de más de alguno. Textos como para escribir la segunda parte del Don Quijote.

Por suerte, Twitter lo hizo bien. Pero en otras plataformas no ocurre lo mismo, lo cual no significa que se pueda escribir la Biblia en verso.

Es muy importante adaptarse a todos los canales por los que se quiere comunicar. En un blog no está mal visto escribir sin límite, pero en Instagram un texto demasiado largo puede resultar un auténtico tostón.

Por eso, cuando vayamos a escribir por diferentes canales tendremos que tener en cuenta través de qué plataforma lo vamos a hacer, y a qué público lo vamos a dirigir.

CLARO, CLARINETE

Intenta ser lo más claro posible. Cuando comunicas sobre tu marca para que el público te conozca, para vender un producto o para generar complicidad con los usuarios, lo primordial es que te entiendan. Intenta lanzar mensajes que no induzcan a error.

Cada uno tiene el poder de interpretar las cosas a su manera y eso no significa que lo estén interpretando bien. Por lo tanto escribe contenido que no pueda ser motivo de revuelta. Recuerda, haz el amor y no la guerra.

¡SORPRÉNDEME! 

La clave en todo contenido es que sea distintivo. Lo normal aburre y la rutina pasa desapercibida. Estamos hartos de lo mismo de siempre, los tópicos recurrentes y las historias sin esencia.

Procura llamar la atención con contenidos interesantes, ingeniosos y extraordinarios. Una frase sin ‘chicha ni limoná’ no te llevará a ninguna parte. Un texto lleno de tecnicismos y de frases complejas que sólo tu conoces, tampoco. Busca el humor, lo sorprendente, lo carismático, lo friendly.

Con estos trucos del almendruco tienes parte de lo que necesitas para crear un contenido de calidad y que te lean, y te lean mucho.

Ainhoa Lizaso E L

Amante de la buena literatura y la naturaleza, soñadora hasta la médula y con los pies en todos lados… menos en la tierra