La Idea Empática

Una agradable conversación empieza con empatía. La escucha activa, la comprensión y el contraste de opiniones son el terreno fértil para la construcción de nuevas ideas. No obstante, en el ajetreo de nuestras sociedades, la empatía se ve obligada a competir con la inmediatez.

La inmediatez viene heredada de nuestro entorno industrial y la tendencia a acelerar los procesos. La metáfora de la aceleración ha beneficiado y perjudicado nuestra comunicación por partes iguales.

Entonces, cuando se trata de definir un proyecto de comunicación: ¿Dónde queda esa agradable charla que permitirá definir una nueva idea?

SABELOTODO PODEROSO

Hoy una marca quiere saberlo todo. Con todo me refiero a: todo acerca de sus procesos de venta, todo de su atención al cliente, todo sobre su potencial consumidor, etc.

El Big Data trabajando en conjunto con ciertas herramientas, nos proporciona una extensa lista de datos para medir de forma “inmediata” la repercusión de una acción comercial, sondeos, perfiles, estadísticas, en fin, números.

El análisis de esta información puede traducirse en un diagnostico muy claro de adonde se deben dirigir las futuras acciones. Algo que finalmente es indispensable para definir un briefing, la fuente de donde saldrán esas grandes ideas.

EL BRIEFING ARTIFICIAL

Hace no tanto, se viene hablando mucho de la Inteligencia Artificial aplicada prácticamente a todos los quehaceres productivos. Ultimamente se intenta definir su aplicación en campos creativos.

En el sector de la comunicación y publicidad ya existen empresas experimentando con algoritmos para definir narrativas automatizadas, customer relationships que se anticipan a las necesidades in situ, storytelling flexible que se adapta a los datos recopilados, etc. Incluso ya hay ejemplos de implementación de éxito de consultores “inteligentes” como en el caso de Cosabella.

En teoría, un algoritmo puede llegar a conocer todos los datos necesarios y puede programar las acciones en un briefing que será menos costoso y más eficiente. Entonces, la figura del estratega de marketing queda en entredicho.

HECHA LA LEY, HECHA LA APUESTA

Primero: La promesa de grandes beneficios e incremento de efectividad quedan sujetos a las regulaciones de recopilación de datos determinadas por los gobiernos de las distintas zonas geográficas, cada cual con sus peculiaridades.

Las leyes en boga solamente están abordando los desfases, ya que mientras las empresas necesitan captar datos de los consumidores, deben aprovechar los vacíos legales existentes antes que entre en vigor una nueva ley. Y en eso estamos todos, profesionales y consumidores, adaptándonos a la oferta.

Segundo: Es coherente pensar que nuestra sociedad irá sintiéndose cada vez más cómoda con la gestión de su privacidad online y offline, pero es iluso asumir que será una transición rápida, sin fricciones o apostando solamente por la generación de nativos digitales que científicamente ha sido calificada como un mito.

EL PACIENTE SIEMPRE MIENTE

O que se lo pregunten a las agencias de sondeo y sus encuestas para la intención de voto :). Como consumidores seguimos siendo animales gregarios, contradictorios, pasionales, re-definidos constantemente en base a la inexactitud de nuestro comportamiento.

En los últimos años se ha dado demasiada importancia a una supuesta hegemonía mental de nuestras sociedades. Buscando la segmentación en el estereotipo y la abstracción. Y sin embargo la cultura sigue siendo influyente, las modas siguen dando vuelcos, las tendencias combinan el uso y abuso de la novedad hasta el agotamiento y/o el hartazgo.

“El atractivo secreto de la tecnología es que se elimina la necesidad de hablar con la gente” David Byrne

Las herramientas digitales son una excelente fuente de información, pero necesitan una interpretación profesional, es más, toda esa información no tiene utilidad sin contexto. El contexto debe dárselo un ser humano y no unas variables matemáticas, que pueden estar sesgadas para satisfacer solamente el criterio de una herramienta y no la del consumidor.

Únicamente otro ser humano puede proponer y experimentar con ideas singulares (out of the box), porque puede ponerse en el lugar de otro ser humano, puede empatizar, puede iniciar una conversación sin prisas, desde puntos de vistas diferentes, inesperados, repleta de poesía e imaginación. Para todo los demás ya están los robots.

Francisco González E L

Diseñador, curioso, melómano, taciturno, tratando con caprichos a medida y esperando el inminente colapso de la ley de Moore.