“Siempre se llega a alguna parte, si se camina lo suficiente…”

Todo comenzó cuando Marc, uno de mis jefes, tan decidido como siempre, me miró fijamente y me dijo;  ¡Tienes que hacer un post para nuestro blog! ¡Será super interesante saber tu punto de vista, y saber qué estás aprendiendo!

En ese momento me mimeticé con la pared blanca de detrás, (y eso que ya estoy morena, he ido varios días a la playa).

Intenté escabullirme de esta tarea buscando otros quehaceres, pero el día llegó. Yo, la becaria, tímida, indecisa, novata…me puse a leer miles de blogs sobre becarios en agencias de publicidad o similares. Y después de muchas palabras leídas, que no me decían nada, me di cuenta de que yo estoy muy bien aquí, no es el típico caso de explotación estudiantil. Lo contrario. Raramente, me está hasta gustando madrugar para venir a trabajar, y eso que soy un pequeño duende nocturno.  

Me siento realizada porque estoy empezando a ver como mi camino profesional se encauza. En la agencia he aprendido muchas herramientas, aplicaciones y teoría, que aparte de tener una carrera, master, y años viviendo sola en el extranjero, no sabía aún. 

Además de la cultura musical que estoy adquiriendo, ya que casi todos son músicos o super lovers de esta, también estoy aprendiendo mucho de marketing digital, Seo & Sem, posicionamiento web, Kpi´s, creación de contenido… entre otras muchas cosas. Y aunque no suene como lo más divertido del mundo, porque yo estudié publicidad pensando que acabaría como uno de los creativos de los Simpsons (todo el día en sofás pensando y diciendo estupideces), creo que volviendo al mundo real, esto es más productivo. Y no es para nada aburrido, son datos y herramientas que prueban y contabilizan que tu trabajo está bien hecho, y cuando las estadísticas son buenas y favorables, el reconocimiento del cliente y tu empresa es más satisfactorio que estar divagando o buscando la mejor idea o la más alocada. Sobre todo destacar que entre un Seo y una nueva estrategia de marca hay muchas risas, que es lo que hace el trabajo ameno cada día y lo que te da ganas de volver. 

Y ya de los Afterworks hablaremos más adelante, cuando haya más confianza entre nosotros…

Por lo tanto, mi conclusión es que no está tan mal eso de ser becaria, hay que sufrir un poquito económicamente pero es merecido. Mi lema es “Things never come from the comfort zone” así que dejemos de quejarnos y empecemos a disfrutar de la vida. Después de un esfuerzo, llega la recompensa,  así que ahora soy becaria; mañana, quién sabe…

Andrea Pavón E L

Sevillana polifacética, amante de la comida, de los animales y de los planes improvisados.